Blog y Curiosidades

14. nov., 2017

Ven a escuchar cómo superar la ansiedad de manera sencilla y práctica. Te espero el miércoles 15 de Noviembre en Granada.

6. jun., 2017

CÓMO SUPERAR EL MAL DEL SIGLO XXI

"No me atrevo a salir a la calle"

"Tengo miedo"

"No puedo hacer nada si no estoy acompañado"

"Quiero aprender a dominar mis miedos"

"Siempre estoy nervioso"

 

Fueron estos testimonios de algunos de mis pacientes y mi propia experiencia con la ansiedad (porque sí, yo también siento ansiedad) los que me hicieron pensar que había mucha gente que sufría este mal tan extendido y buscaba alguna manera, alguna estrategia para hacerle frente.

Cuando alguien en mi consulta termina el tratamiento y ha conseguido superar este gran obstáculo en su vida, me gusta dedicarle un tiempo a pensar juntos cuáles han sido las técnicas que más provechosas les han resultado. Fue entonces cuando pensé que sería útil recopilar todas estas ideas de alguna manera y entonces se me ocurrió: 

¿Y si lo escribo en un libro?

La Ansiedad en Tres Pasos es un libro pensado para Comprender, Afrontar y Normalizar la ansiedad de una manera práctica y sencilla para que no interfiera en el día a día. En él podrás encontrar ejercicios, ideas y estrategias que te ayudarán a entender qué es lo que te pasa cuando sientes ansiedad y lo más importante, cómo reaccionar ante ella. 

Puedes conseguirlo en papel o en formato electrónico. Con un poco de práctica y paciencia, la respuesta a esa sensación tan desagradable, la solución al miedo, puede estar a tu alcance. 

¡Espero que te guste!

15. feb., 2017

Esa sensación molesta de que todo gira a nuestro alrededor (el vértigo) o la de inestabilidad como si el suelo desapareciera bajo nuestros pies (el mareo). Muchos hemos sufrido estas sensaciones en algún momento, pero para muchas personas estas experiencias acaban convirtiéndose en una auténtica pesadilla cuando no desaparecen.

 

El vértigo se asocia normalmente con una alteración del equilibrio. Puede presentarse a cualquier edad pero es más frecuente entre los 40 y 60 años y en mujeres. El 85 % de los casos suele tener el origen en alteraciones del oído aunque también puede ser de origen central (del cerebelo). Por ello es muy importante realizar un diagnóstico adecuado y consultar a un especialista (el otorrinolaringólogo) que pueda valorar las causas y su tratamiento.

 

Sin embargo, a veces los análisis médicos descartan las causas orgánicas, lo cual no hace que el paciente deje de marearse ni de sentir vértigo.  No sólo eso, sino que las personas desarrollan auténtico pánico a sentir esas sensaciones y su vida empieza a verse afectada: dejan de salir a la calle si no van acompañados de alguien, abandonan sus actividades habituales, se sienten indefensos y vulnerables, aparece la ansiedad y la depresión. ¿Y ahora, qué?

 

Sabemos que el estrés es una de las causas más frecuentes del vértigo cuando el origen orgánico ha sido descartado: de hecho, el aturdimiento, mareo o vértigo psicógeno es una de las patologías psicosomáticas más frecuentes.  Por eso es imprescindible distinguir qué puede estar ocasionándolo y cómo tratarlo.

 

¿Cuándo suele aparecer?

 

  • Periodos prolongados de estrés (personas que están cuidado a un familiar, carga laboral excesiva, enfermedades crónicas, etc).
  • Situaciones provocadoras de ansiedad (exámenes, acontecimientos vitales como un divorcio,  una mudanzas o el duelo).
  • Cambios importantes en nuestra vida personal (nuevo trabajo, toma de decisiones).

 

¿Cómo los puedo afrontar?

 

13. feb., 2017

Cada acto que realizamos en la vida implica una decisión, y cada decisión conlleva una ganancia, pero también una pérdida. Incluso el simple hecho de comprar unas patatas fritas supone realizar una valoración entre lo que vamos a conseguir y perder. Seguramente la mayoría de las personas lo considerarían una decisión sencilla y lo hagan de forma inconsciente. Desgraciadamente no todas las decisiones a las que nos enfrentamos en la vida son tan fáciles ni la solución tan evidente (los estudios a realizar, elección de pareja, un puesto de trabajo, la educación de los hijos…) Incluso podemos llegar a sentirnos bloqueados y sin capacidad para encontrar una solución que nos deje satisfechos.

Parte de la dificultad que encontramos a la hora de tomar decisiones radica en el número de opciones disponibles y el grado de accesibilidad: cuantas más opciones se planteen, y mayor acceso a ellas tenga uno, más difícil puede ser la decisión. Se tratan de factores externos a nosotros mismos que determinan en gran parte la decisión a tomar (cuando voy a comprar un coche mi presupuesto limitará las opciones disponibles por muy atractivas que me resulten). Estos factores son difícilmente modificables y generalmente están fuera de nuestro control (no puedo influir en el número de modelos de coche disponibles en el mercado).

Sin embargo, hay otros factores que también intervienen en el proceso de la decisión, que sí dependen de uno mismo y pueden ayudarnos a elegir la alternativa que mejor cumpla nuestros intereses en cuanto a coste-beneficios: nuestras prioridades, valores y capacidad para tolerar la frustración. Generalmente una decisión se complica cuando entran en contradicción, o cuando la renuncia produce malestar.  Es al experimentar esa frustración cuando debemos recordar los motivos de la elección: si hemos sido capaces de mantener prioridades y valores ese malestar tendrá un significado personal y podremos tolerarlo mejor. Si somos coherentes en nuestras decisiones, percibiremos mayor sensación de control, mayor satisfacción y confianza en nuestra capacidad.

¿Cómo hacerlo?

  1. Establece un orden de prioridades respecto a la elección a tomar: no te centres sólo en lo más superficial, sino en el objetivo final que deseas conseguir. Todas las decisiones tienen aspectos positivos, pero algunos serán más importantes que otros (a la hora de elegir un puesto de trabajo la prioridad puede ser el sueldo, el grado de satisfacción profesional, cercanía al domicilio, experiencia aportada, tiempo libre, etc.)
  2. Busca aquella opción que más se acerque a tus valores personales en la medida de lo posible: las personas sufrimos cuando tomamos decisiones que se contradicen con nuestros valores a pesar de que se pueda obtener beneficio de ello (dedicarle muchas horas al trabajo cuando lo importante para ti es la familia).
  3. Pon tu atención en aquello a lo que no podrías renunciar en lugar de aquello que te gustaría tener: pensar sólo en los beneficios puede hacer más difícil la solución (puede ser difícil renunciar a un buen sueldo, pero será más fácil si está clara otra prioridad como tener más tiempo libre).
  4. Recuerda los motivos de tu decisión y no te dejes llevar por la frustración: cuando la renuncia te haga sufrir ten presente cuál fue la prioridad con la que tomaste la elección (puede hacerme sufrir pasar menos tiempo con la familia, pero necesito ese puesto de trabajo para poder mantenerla).
17. may., 2016

Los tinnitus o acúfenos son ruidos que sentimos en el oído pero que no se corresponden con sonidos externos. Es una experiencia subjetiva ya que no existe un estímulo auditivo que lo provoque. 

Cuando se tiene un tinnitus lo primero que debemos hacer es acudir a un otorrinolaringólogo que pueda estudiar las posibles causas orgánicas. Sin embargo, son muchas las ocasiones en que no es posible determinar la causa o encontrar un tratamiento que los elimine por completo. Es entonces cuando la ayuda de un psicólogo puede ser esencial ya que es muy probable que tengamos que aprender a vivir con esta molestia auditiva.

Las personas con acúfenos luchan incesantemente contra esta vivencia con la intención de eliminarla y dejar de escuchar ese constante ruido en los oídos. Muchas veces el ruido y la necesidad de eliminarlo se convierte en una obsesión y en un obstáculo para llevar la vida normal que les gustaría.

Sin embargo, la psicología nos ha enseñado que la lucha contra las obsesiones no sólo no consigue eliminarlas sino que muchas veces las hace más resistentes. Igual que si se tratara de un pensamiento obsesivo, la solución para el tratamiento psicológico de los acúfenos reside: 

  1. En su aceptación y,
  2. En reducir la atención que se le dedica, lo que permite centrarse en otros aspectos de la vida para desarrollarnos plenamente.

Las personas que sufren tinnitus también refieren sentir ansiedad asociada a esta molestia, sensación de incapacidad, falta de concentración y desánimo. Por eso muchas veces a la molestia del acúfeno hay que añadirle el peso de las secuelas psicológicas, lo que complica el tratamiento. Por tanto, el abordaje de esta afección debe ser integral y multidisciplinar para abarcar todos los aspectos afectados (la parte médica y la psicológica).

El tratamiento psicológico debe incluir:

  • Entrenamiento en relajación:para evitar por ejemplo la tensión en los músculos de la mandíbula que agravan la intensidad del acufeno.
  • Regulación de las emociones: que favorezca la aceptación de las dificultades y la orientación hacia objetivos productivos (familia, trabajo, ocio…)
  • Manejo del estrés: detectar aquellas situaciones que empeoran la afección y desarrollar recursos para confrontarlas de manera positiva.