"Comer o no comer", esa no es la cuestión

Los hijos crecen influenciados principalmente por las personas que les rodean y por ello la familia tiene mucho poder a la hora de transmitir unos valores sanos que permitan desarrollarse a los hijos de forma saludable. La comida puede convertirse en una preocupación en la familia tanto si los niños comen demasiado, como si comen poco. Por eso hay que intentar que los niños puedan asociar la comida con algo natural y sano en vez de con algo obligado o negativo.

IDEAS Y VALORES QUE DEBEMOS TRANSMITIR:

  • Cuida y trabaja la autoestima de los niños: valora sus cualidades y aspectos positivos, hazles saber cuando hacen algo bien.
  • Enséñales que la belleza no es sinónimo de delgadez, sino que tiene que ver con su personalidad, su manera de ser.
  • Cuidado con los valores y mensajes sociales que nos bombardean constantemente: tener un peso o talla concreta no lleva al éxito o a la felicidad. Muéstrales otros valores como el esfuerzo, la honestidad, solidaridad, etc.
  • Enséñales a estar sanos pero no a buscar un cuerpo perfecto
  • Crea hábitos alimentarios sanos: horarios, dieta equilibrada.
  • Sirve de ejemplo y no le trasmitas demasiada preocupación por el peso. Cuidado! Si te oyen decir que no es importante pero luego te ven hacer lo contrario harán caso de lo que haces, no de lo que dices. Por ejemplo: si dices que no pasa nada por pesar más que otros niños y luego te ve comprando todo productos “light” sabrá que estás mintiendo.
  • No permitas ni hagas burlas sobre el cuerpo de otras personas. Si escuchan cómo se habla de manera despectiva del cuerpo de otros pueden generar miedo a ser evaluados de esa misma manera. 

 

ATENTOS CON:

  • Aceptar a los niños tal y como son. Ser honestos con ellos y enseñarles a ser auténticos. Darle menos importancia al éxito y a la imagen.
  • Enséñales a ser independientes y autónomos: si se sienten capaces de pensar y decidir por sí mismos en su vida no intentarán utilizar la comida como consuelo, como entretenimiento o de manera manipuladora.
  • Cuídalos especialmente en momentos de estrés: cuando se sienten mal y no saben cómo evitarlo algunos niños comen mucho o dejan de comer.
  • Muéstrales que comer sano no es lo mismo que “no comer”, o comer sólo alimentos con pocas calorías. Hay que enseñarles a comer sano pero también a disfrutar de la comida. No tiene sentido tomar un helado “sin azúcar porque engorda menos”. Los helados son para disfrutarlos, no para engordar o no engordar.

 

¿QUÉ PODEMOS HACER LOS PADRES?

  • Expresar los sentimientos y mejorar la comunicación entre los miembros de la familia. Así se atreverán a contaros lo que les preocupa.
  • Buscar horarios regulares para las comidas y a ser posible comed juntos para poder hablar entre vosotros (en vez de ver la televisión). 
  • Disfrutad de la comida, del sabor, etc pero también de la  conversación sobre el día a día. Si sólo habláis de comida, los niños creerán que es lo más importante. 
  • Sed críticos con los valores superficiales de la sociedad y con los medios de comunicación que los transmiten.

Intenta favorecer que tus hijos se relacionen con otros niños, que desarrollen su inteligencia, que se sientan seguros de su personalidad. Para que una persona sea atractiva además de su imagen es muy importante su sonrisa, la expresión de sus ojos, su inteligencia, su creatividad, su simpatía, etc.

Para comérselos

Leyre Hidalgo López
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